Conoce la cerveza alemana

Cuando hablamos de cerveza alemana, hablamos de tradición, calidad y una cultura cervecera que ha influido en el mundo entero. Alemania es cuna de algunos de los estilos de cerveza más populares y respetados, además de contar con un mercado diverso y una de las normativas de producción más antiguas del planeta.

En este página, vamos a explorar la historia de la cerveza en Alemania, el estado actual del mercado, los estilos más habituales y las marcas alemanas más destacadas.

La historia de la cerveza alemana

La cerveza alemana tiene raíces que se remontan a más de un milenio. Se cree que ya en el siglo VIII los monasterios alemanes producían cerveza, pero fue en la Edad Media cuando la producción y el consumo se popularizaron. Uno de los momentos clave en la historia de la cerveza en Alemania fue la promulgación de la Ley de la Pureza de 1516 (en alemán, Reinheitsgebot), establecida en Baviera por el duque Guillermo IV. Esta ley determinaba que la cerveza solo podía elaborarse con agua, malta de cebada y lúpulo, garantizando la calidad y pureza del producto.

Con el paso de los siglos, Alemania se consolidó como una potencia cervecera. Durante el siglo XIX, el país fue clave en el desarrollo de la cerveza lager, cuya técnica permitió la creación de cervezas más limpias y consistentes.

Pero la historia no es algo del pasado pues, a día de hoy, las cervezas alemanas siguen siendo referentes a nivel mundial, combinando su tradición con la innovación más puntera.

El mercado actual de la cerveza alemana

El mercado cervecero alemán es uno de los más grandes y diversos del mundo. Alemania cuenta con más de 1.500 cervecerías, lo que la convierte en el país con mayor cantidad de productores de cerveza de Europa. Dentro de este gran número, podemos encontrar tanto gigantes industriales como cervecerías artesanales y familiares que han sabido mantener sus recetas durante siglos.

Por otro lado, si echamos un ojo a su distribución geográfica, podemos hablar de tres principales regiones productoras:

  • Baviera. La cerveza bávara cuenta con gran tradición, así como con una gran industria en la actualidad. Las cervezas de trigo o las Helles son originarias de esta región, que cuenta con numerosas fábricas tanto industriales como artesanales. Si pensásemos en un paraiso cervecero, éste podría ser bávaro.
  • Baja Sajonia. También de grandes tradiciones cerveceras, ocupa el primer puesto en cuanto a volúmenes de exportación de cerveza.
  • Renania del Norte-Westfalia. Con un tejido industrial muy potente, es el hogar de la Kölsch, un estilo protegido y muy singular.

Los estilos más habituales de la cerveza alemana

Alemania es responsable de algunos de los estilos cerveceros más icónicos del mundo. Entre los más destacados, podrás encontrar:

  • Weissbier. La típica cerveza de trigo alemana, una de las más tradicionales de la región de Baviera. Dentro de esta variedad, existen a su vez algunas subvariedades, como la Hefeweizen (sin filtrar), la Kristall (filtrada), la Dunkel Weizen (variedad tostada y, por tanto, más oscura) y la Weizenbock (con mayor graduación alcohólica y un carácter más maltoso). Marcas como Franziskaner y Paulaner son excelentes referentes en este apartado.
  • Helles. Una cerveza suave y equilibrada, con un perfil maltoso y ligero amargor. Es el estándar en Múnich y un clásico en cualquier cervecería del país. También cuenta con varias especialidades, como la Helles Bock (más potente en sabor y grados de alcohol) o la Helles Exportbier, cuyo ejemplo español lo podrás encontrar en la cerveza Estrella Galicia.
  • Bockbier. En general, el término bock hace referencia a una cerveza fuerte y de color oscuro, pero el concepto proviene de la ciudad bajo-sajona de Einbeck. Puesto que en realidad no se trata de un criterio específico, podrás encontrar varias combinaciones que lleven el apellido bock, como en el caso anterior. O, también:
    • Doppelbock. Oscura, potente y maltosa, con un contenido alcohólico alto. Se originó en los monasterios bávaros como bebida nutritiva para el ayuno, pero ganó gran popularidad debido a su sabor y personalidad.
  • Dunkel. De igual modo, el término Dunkel hace referencia a una cerveza oscura, y te lo podrás encontrar asociado a diferentes variedades. Sin embargo, la palabra también define una variedad específica de lager, de carácter tostado pero suave.
  • Kölsch. Originaria de Colonia, tiene un distintivo de indiación geográfica protegida. Es decir, todas las cervezas alemanas que lleven esta denominación, tienen que estar fabricados en un radio de 50 km alrededor de la ciudad. Esto también afecta a su regulación, especificando unas normas muy estrictas para que se pueda etiquetar como "Kölsch".
  • Pilsener. Aunque hoy en día su territorio no pertenece a Alemania, esta modalidad tiene orígenes alemanes con la Pilsner Urquell. Es, además, la versión más consumida en el país, con una derivación propia conocida como German Pils.
  • Märzenbier. La cerveza de marzo es también conocida como Festbier, debido a que era la variedad que se servía durante el Oktoberfest, la fiesta de la cerveza alemana. Hoy en día es un género extendido por otros países y producciones, como la Vol Damm española.

La influencia de la cerveza alemana en el mundo

El legado cervecero alemán ha trascendido fronteras y ha influido en la producción cervecera de numerosos países. A lo largo de la historia, cerveceros alemanes inmigrantes han llevado sus conocimientos y métodos a diversas partes del mundo, mientras que emprendedores locales han adaptado estilos alemanes a sus mercados.

Por ejemplo:

  • La cerveza mexicana pegó un boom durante el siglo XIX, cuando inmigrantes alemanes llevaron consigo la tradición de las lagers. La marca Victoria, por ejemplo, conserva una clara influencia del estilo Vienna.
  • La cerveza italiana tuvo en las Pils alemanas una gran inspiración para dar a luz a sus cervezas industriales más consumidas: la Peroni y la Moretti.
  • Dos siglos atrás, Alemania desempeñó un papel clave en el desarrollo de la cerveza japonesa. Marcas como Sapporo se inspiraron en las recetas alemanas de fermentación alta, adoptando métodos de producción similares para sus cervezas.
  • Aunque Bélgica tiene su propia identidad cervecera, algunas cervezas belgas han incorporado técnicas alemanas, especialmente en la elaboración de cervezas ligeras como la Stella Artois. En otros ámbitos, como en el género de las cervezas de abadía, también son patentes sus influencias, a pesar de tener ese marcado distintivo flamenco.

Las marcas alemanas más destacadas

En cuanto a marcas de cerveza puramente alemanas, podemos citarte algunos referentes:

  • Weihenstephaner: la fábrica de cerveza más antigua del mundo, pues sus orígenes datan del año 1040. En su catálogo encontrarás varias de las especialidades comentadas, con esencia 100% alemana.
  • Erdinger: especializadas en el tipo Weissbier, es una de las más exportadas. Por ello es probable que te suene, al ser relativamente fácil de encontrar.
  • Maisel's Weisse es otra de las enfocadas al trigo, con una buena presencia en el mercado hispano. Su marca Maisel & Friends está orientada en la craft beer, con alternativas muy suculentas.

  • Krombacher: otra de las más internacionales, siendo una de las cervecerías industriales más grandes de Alemania. Su producción se centra en una Pils, pero también tiene otras propuestas como su Dunkel.
  • Augustiner-Bräu: más de nicho, es la cervecera independiente más longeva de Munich, remontándose a 1328. Muy querida en la ciudad, su Augustiner Helles es todo un icono entre las rubias bávaras.

Pack de cervezas alemanas

Pack de 10 cervezas alemanas

¿Cómo hacer un buen recorrido por tantas clases y tantas marcas alemanas? Pues una opción muy interesante es este pack cervecero, compuesto por cervezas de diferentes estilos y planteamientos.

Por un lado, podrás probar algún producto no tan habitual de nombres conocidos, como la Krombacher Weizen sin filtrar. Una alternativa a las de trigo más famosas que puedes encontrar de manera más fácil. En este ámbito también catarás la Schneider Original TAP 7, con una receta originaria de 1872 que te ofrecerá marcados aromas a clavo y nuez moscada.

Por otro lado, encontrarás propuestas muy singulares, como la Köstritzer Schwarzbier, una cerveza negra de fermentación baja que tiene como particularidad el tostado intensivo de la cebada para conseguir unas maltas muy finas y específicas. Su aroma y su sabor seguro que te sorprenderán.

La Aecht Schlenkerla Rauchbier o cerveza ahumada original Schlenkerla es un clásico en su variedad, con una primera reseña histórica que data del año 1405. ¡Ahí es nada!

El pack se completa con un folleto - guía que te servirá para conocer más detalles de cada propuesta, ofreciéndote sugerencias para disfrutar de un maridaje perfecto.