La cerveza Leffe

La cerveza Leffe, legado de 1240

La mítica e histórica Leffe, una cerveza belga reconocida en todo el mundo por su enorme tradición cervecera de siglos y siglos.

Estamos seguros de que en el súper o en cualquier cervecería que se precie, has visto o, incluso probado, alguna variedad de la cerveza Leffe. ¿Pero qué más podemos descubrirte?

La historia de la cerveza Leffe

Sin ninguna duda, Leffe es una de las cervezas de abadía más icónicas del mundo, con una historia que se remonta al siglo XII. Su origen está ligado a la Notre-Dame de Leffe, un monasterio situado en la ciudad de Dinant, en la actual Bélgica. Fue en 1240 cuando sus monjes norbertinos comenzaron a elaborar cerveza, siguiendo la tradición monástica de producir bebidas seguras para el consumo en una época en la que el agua no siempre era potable.

La comunidad prosperó durante siglos, perfeccionando sus recetas y elaborando productos que se distribuían entre los habitantes locales y los peregrinos. Sin embargo, con la Revolución Francesa los monjes se vieron obligados a cerrar sus puertas y su producción cervecera se detuvo. No fue hasta 1952 cuando la marca Leffe resurgió gracias a un acuerdo entre los religiosos y la empresa Lootvoet, que más tarde sería adquirida por Interbrew. Ahora el legado es parte de la gigantesca AB InBev, pero ha sabido mantener su herencia monástica y, de hecho, sigue siendo un referente cuando hablamos de este tipo de cervezas.

La cerveza Leffe Blonde

Al igual que muchas otras marcas, Leffe cuenta con varias versiones o producciones en su línea productiva. Sin embargo, cuando no ponemos apellido a la cerveza, nos solemos referir a la más típica o habitual, la Leffe Blonde. Así, es la variedad más conocida dentro de la familia, por lo que es muy fácil que tengas la oportunidad de degustarla

Se trata de una cerveza Ale, enmarcada dentro del subestilo Belgian Blonde. Debido a su carácter equilibrado, es ideal tanto si ya cuentas con bagaje cervecero como si apenas te estás iniciando en el mundillo.

Notas de cata

En la Leffe Blonde podrás observar un color dorado brillante, con una espuma blanca cremosa y persistente. En su aroma notarás toques dulces de malta, miel y frutas maduras, con un sutil toque especiado.

Ya en boca, es suave y equilibrada, con un ligero dulzor maltoso complementado por ligeras notas de vainilla, caramelo y especias como el clavo. Su amargor es moderado, así que debido a su particular sabor podemos decir que se trata de un caldo muy fácil de beber.

Y con 6,6% grados de alcohol, aporta un cuerpo medio con un final ligeramente seco.

Maridajes recomendados

¿Con qué puedes combinar muy bien la Leffe Blonde? Para una experiencia que potencie el maridaje, te sugerimos los quesos semicurados, como el Gouda o el Comté; carnes blancas (pollo, pavo) con salsas suaves y platos con salsas cremosas (como un rissoto o una quiche clásica). Más en concreto, te proponemos dos combinaciones ganadoras:

  • Pollo al ajillo, como receta habitual en las cocinas españolas. La cocinado tradicional es sencillo y se realiza con aceite de oliva, ajo, guindilla y un toque de vino blanco. Además de complementar el aroma de la Blonde, tendrás un buen contraste con el carácter especiado del plato.
  • Merluza en salsa verde, clásico en el norte de España. El pescado se cocina con una salsa de ajo, perejil, vino blanco y fumet, con una textura cremosa gracias a la emulsión con el aceite de oliva. La suavidad de la malta y el punto especiado de la levadura realzan el sabor delicado de la merluza, mientras que la acidez del vino y el frescor del perejil contrastan con el ligero dulzor de esta Leffe.

Si estás pensando en algo dulce, en el apartado de postres irán muy bien aquellos a base de frutas, como una tarta de manzana o un pastel de peras caramelizadas.

Formatos de compra

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Otras variedades de Leffe

Si la más típica te convence, o si quieres comenzar a explorar por las alternativas a la clásica, hacemos un repaso a otros tipos de Leffe que podrás encontrar si buscas un poquito más.

Leffe Brune

De estilo Belgian Dubbel, tiene un color marrón oscuro, con reflejos cobrizos y espuma beige persistente. Su aroma te recordará al caramelo o al café tostado, con un ligero toques a nuez. En esta especialidad, también encontrarás un sabor dulce y especiado, pero con un perfil más tostado que el que notarás en la Blonde. Ciruelas y cacao serán otros matices que podrás apreciar en cada sorbo, con una graduación alcohólica de 6,5%.

En cuanto a la tipología de alimentos con los que puede hacer un buen encaje, las carnes rojas estarían en primer lugar. Por ejemplo, el típico entrecot con patatas o costillas de cordero. Los estofados también pueden ir muy bien y, si piensas en algo más dulce, en un postre de chocolate encontrarás también una buena cata.

Formato sugerido

Leffe Brune, Pack 24 Botellas x 33 cl, Cerveza Belga, Brillante y Espuma Consistente, 6,5% Volumen de Alcohol

Leffe Brune, Pack 24 Botellas x 33 cl, Cerveza Belga, Brillante y Espuma Consistente, 6,5% Volumen de Alcohol

52,56 € (6,64 € / l)

Leffe Trippel

Una cerveza potente, haciendo honor al tipo Belgian Tripel, con una graduación de 8,5% AVB. De color ámbar dorado y espuma densa, podrás distinguir notas florares en su aroma y un ligero toque cítrico en su sabor, que no deja de ser maltoso, especiado y con cierto regusto alhólico.

Por sus características, los platos con salsas especiadas es la combinación más sugerente. Además, una mariscada o una tabla de quesos curados son dos opciones también muy recomendables para disfrutar de esta Leffe.

Leffe Ruby

La propuesta más ligera o suave (5 grados de alcohol por volumen), en lo que podríamos catalogar como una Belgian Fruit Beer. Una apariencia roja y brillante, que recuerda al rubí que honra su nombre. Espuma rosada y aromas de frutos del bosque, como la fresa o la frambuesa. Y, para finalizar, un sabor que a la par es dulce y ácido, afrutado y refrescante.

Si hablamos de maridajes perfectos, una excelente opción son los postres. En realidad, cualquier le irá bien, pero aquellos basados en frutas serán los que saquen más provecho a tu cata. Por otro lado, ensaladas con frutos secos (pasas, orejones de melocotón...) son una combinación muy interesante.