La cerveza Judas

Conociendo la cerveza Judas

Potente, con carácter y de sabor complejo y muy particular. Y con un nombre muy fácil de recordar.

La cerveza belga Judas es una marca reconocida en el mercado internacional, con una gran aceptación entre las personas con gustos cerveceros potentes. Pero... ¿qué características más tiene?

Historia de la cerveza Judas

Una botella de 33 cl de la cerveza Judas

Corría el año 1988 cuando las cerveceras independientes Maes y Cristal-Alken decidieron fusionarse para ampliar el negocio. creando la sociedad Alken-Maes. Con el paso de los años, la nueva compañía también fue fruto de varias adquisiciones, hasta llegar a formar parte de la multinacional Heineken.

Pero la historia de la Judas se remonta a 1986, cuando fue ideada con la intención de ofrecer una cerveza fuerte y con carácter, en la línea de las cervezas de abadía, pero con un enfoque más comercial.

El lanzamiento fue bien recibido, debido a su combinación de potencia alcohólica y complejidad aromática, así que se fue convirtiendo en una marca famosa a nivel internacional.

Características de la cerveza Judas

La Judas es una cerveza Ale, que se enmarca en la especialidad conocida como Belgian Strong Ale. Se trata de una cerveza rubia, de los tipos de cerveza considerados como fuertes.

Tiene un cuerpo medio y pasa por un segundo proceso de fermentación en la botella (doble fermentación), que aporta matices de profundidad y sabores marcados.

Notas de cata

Con una espuma cremosa y persistente, destaca por sus notas afrutadas con toques de manzana y plátano. El lúpulo de Bohemia también está muy presente, así como un sabor maltoso y cierto matiz dulce al principio. Después, dará paso a un final con un amargor moderado y sutil regusto a especias y alcohol.

Por otro lado, su 8,5% de graduación alcohólica y sus matices complejos, harán que tengas que disfrutarla con calma, aún no siendo una cerveza díficil de beber.

El maridaje perfecto

Gracias a su complejidad y potencia, la cerveza Judas marida muy bien con cierta tipología de alimentos. ¡Toma nota!

  • Carnes rojas. Su dulzura inicial y su final especiado combinan perfectamente con carnes asadas o a la parrilla. Por ejemplo, te sugerimos un entrecot a la pimienta, donde la intensidad de la Judas se equilibra con el toque picante de la salsa.
  • Quesos curados. Quesos como el gouda añejo o el parmesano realzan los matices de la cerveza y complementan su sabor.
  • Platos especiados. La cocina tailandesa e india son buenas opciones para crear un interesante contraste de sabores. Por ejemplo, un plato que puede combinar a la perfección es el lamb rogan josh, un estofado de cordero originario de la región de Cachemira, elaborado con especias como el cardamomo, la canela y el pimentón.
  • En el apartado de postres, la Judas puede acompañar creaciones a base de caramelo, toffee o frutos secos, que se mezclarán muy bien con cada sorbo gracias a sus notas dulces y especiadas.

Alternativas a la Judas

Si a tu paladar ha llegado una cerveza Judas y no te ha terminado de convencer, podemos darte algunas alternativas parecidas que quizá puedan ser más de tu gusto.

  • Leffe tiene varias opciones que podrían agradarte. Tanto su rubia como su tostada son muy interesantes y cuentan con menor graduación de alcohol. Por ello, te resultarán más suaves y equilibradas.
  • La Chimay azul, en cambio, te ofrecerá más profundidad y notas maltosas más intensas, llegando al 9% de ABV.
  • La Duvel es más seca y lupulada, con una carbonatación más viva y un amargor más pronunciado.

Si en realidad te estás iniciando en el estilo o disfrutas con opciones menos fuertes pero sin salirte de esta esencia, te recomendamos probar la Trappe Blond. Como su nombre indica, es una trapista, pero en boca se siente más fresca y fácil de beber, con notas frutales y especias sutiles.

Otra opción interesante antes de adentarte en perfiles más robustos, es la Affligem Blonde, que tiene un toque cítrico y fresco, con un final más seco y con una menor sensación alcohólica.