Conoce la cerveza belga
Historia y tradición de siglos, varios grupos de familias... las cervezas belgas con todo un emblema en el mundo cervecero.
Con una enorme industria y un catálogo enorme de opciones en cuanto a la cerveza belga se refiere...¡vamos al lío!
Índice de contenido:
Historia de la cerveza belga
Bélgica es una de las naciones con mayor tradición cervecera del mundo. De hecho, sus orígenes cerveceros se remontan hasta la Edad Media, cuando los monasterios comenzaron a elaborar cerveza como una alternativa más segura al agua potable. Los monjes, con el paso del tiempo, fueron perfeccionaron las recetas y sus técnicas de elaboración, creando lo que hoy en día conocemos como las cervezas trapenses.
Durante siglos, la producción de cerveza en Bélgica fue evolucionando gracias a la experimentación con distintos ingredientes, levaduras y métodos de fermentación. A lo largo del siglo XX, con la globalización y la aparición de enormes conglomerados cerveceros, muchas pequeñas cervecerías cerraron, mientras que otras pasaron a formar parte de grupos empresariales más grandes. Algunas han resistido de manera independiente, y en las últimas décadas ha habido un resurgimiento del interés por las cervezas artesanales y de abadía, teniendo todavía un buen hueco en el mercado.
En 2016, la UNESCO reconoció la cultura cervecera belga como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reafirmando la importancia de esta tradición en el país.
El mercado actual
En la actualidad, Bélgica cuenta con más de 400 cerveceras y produce más de mil cervezas diferentes. El pequeño país se divide en diversas regiones cerveceras, cada una con sus propias especialidades. Por ejemplo, en el Flandes Oriental existe una fuerte tradición con las Oud Bruin, una clase cervecera que utiliza la fermentación mixta y que se caracteriza por ser de tonalidades oscuras, sabores maltosos y toques ácidos.
Otro ejemplo de región particular es el Brabante Flamenco, cuna de las cervezas lámbicas, las únicas en el mundo que se fermentan de manera espontánea gracias a las levaduras naturales del aire.
Pero tampoco podemos olvidarnos de la capital, Bruselas. Cervecerías icónicas y bares míticos, como los que podrás localizar en torno a la famosa plaza llamada La Grand-Place. En la ciudad también podrás encontrar algunas fábricas con visitas guiadas, como la que ofrece la Brasserie Cantillon.
Estilos más habituales de cerveza belga
Con multitud de variedades, versiones e interpretaciones, hay un recorrido muy interesante por las variantes de cerveza de origen belga. La mayoría se basan en la superfamilia de las cervezas Ale, pero con diversos matices y particularidades:
- Blonde. La rubia, suave y equilibrada, con notas de levadura belga y un ligero amargor.
- Bruin. Podría considerarse una tostada, de colores oscuros, carácter maltoso.
- Saison. De esencia rústica, seca y especiada, muy ligada a la elaboración en granjas debido a su finalidad original de apagar la sed de los trabajadores del campo. La Brasserie Dupont es pionera en este apartado, con unos orígenes situados en el año 1844.
- Strong. Dentro de las fuertes podríamos hablar de subclases según su tonalidad: blonde, amber y dark. Más allá de su color, se caracterizan por su cuerpo robusto y su alta graduación alcohólica, siendo habitual que llegen hasta los 8 o 9 grados.
- Witbier. Parecida a la cerveza alemana de trigo, con especias particulares como cilantro y cáscara de naranja. Si la Franziskaner es uno de los estandartes bávaros, en Bélgica la marca Hoegaarden es la gran referente.
Más allá de este supergrupo, podemos hablar de otras clases muy singulares, que se pueden incluir en la categoría llamada sour. Se trata de cervezas acidificadas, en las que también hay varios matices:
- Flanders Red Ale. Ácida y afrutada, con maduración y envejecimiento en barricas de roble.
- Lambic. Las lámbicas son originarias de la región de Pajottenland y se caracterizan por su fermentación espontánea. Dentro de este área se distinguen las Gueuze, que mezclan lotes de varias temporadas, y las Kriek, que se fermentan una segunda vez utilizando frutas como la frambuesa o la pera.
Marcas belgas destacadas
Si hablamos de opciones concretas que puedas catar fácilmente en España, no podemos olvidarnos de estas marcas de cerveza, famosas y recomendadas:
- Chimay: con varias variedades bien potentes, es todo un referente mundial entre las monásticas.
- Duvel: de fuerte carácter, destacada entre las strong de color claro.
- Judas: con un nombre y logo de declaración de intenciones, una interpretación más reciente respecto de las recetas más clásicas.
- Kwak: si no te suena su particular vaso, tienes que probar la experiencia.
- Leffe: otro de esos nombres con solera, que en este caso data del siglo XIII.
- Stella Artois: la única Pilsener de la lista, pero de igual modo todo un icono de la industria belga.
Si nos salimos de las más conocidas en nuestro país y más allá de la dimensión monacal, tenemos que hablar de otros referentes en el mundo cervecero belga:
- Alvinne: centrados en fermentación mixta, con una seña distintiva en la acidez y en la experimentación con barricas.
- Boon: especialistas en producciones basadas en fermentación espontánea. Por ejemplo, su Faro Boon es uno de sus best sellers.
- Brouwerij de Struise: con un enfoque moderno, se centra en crear cervezas potentes, bien valoradas a nivel mundial. Por ejemplo, cuenta con la Pannepot, una Strong Dark con notas de caramelo y frutas oscuras.
- Brouwerij de Ranke: su XX Bitter es una de las cervezas más amargas de Bélgica, perfecta si te gusta el gusto lupulado muy marcado.
En definitiva, la cerveza belga es sinónimo de tradición, calidad y diversidad, teniendo multitud de opciones para hacer un recorrido completo por sus formas de entender esta cultura.
Pack de cervezas belgas

Una buena opción para probar diferentes recetas y clases es comprar un pack de degustación. En este caso, se trata de un pack cervecero de 10 botellas, ideal tanto para regalo si piensas en alguien especial como para darte el capricho y hacer una estupenda cata de lo que significa la cerveza belga.
Además de grandes conocidas que hemos comentado anteriormente, puedes encontrar otras joyas que pasan más desapercibidas en el mercado español. Por ejemplo, tienes la De Koninck Bolleke, originaria de Amberes y de naturaleza Pale Ale, pero Belgian Style.
Las 10 variedades del pack son una excelente representación del panorama belga, con propuestas tan alejadas como la Te Deum IPA y la Blanche de Namur, de puro estilo Witbier. Además, incluye una guía para que puedas conocer un poco más cada cerveza, prestar atención a sus notas de cata y prepararte una combinación perfecta en cuanto a maridaje. ¡Un recorrido por toda Bélgica sin salir de casa y en una sola compra!