¿Qué tipos de cerveza existen?
¿Cuántas variedades de cervezas puedes encontrar en el mercado? ¿Cuántos tipos de cerveza hay? ¿Cómo pueden clasificarse? La variedad creativa de los productores parece que no tiene límites, elaborando productos que combinan muchas técnicas, ingredientes y procesos.

A menudo, asociaciones, concursos y otras entidades definen sus propias categorías, agrupando las cervezas según su fermentación, su origen, sus detalles de elaboración u otras características.
Por ello, y debido a la falta de un criterio único y de una clasificación universal, en esta página nos basamos en las convenciones más habituales, añadiendo también nuestro propio juicio para que puedas hacerte una idea clara de por dónde van los tiros.
Nuestro objetivo, por tanto, es que puedas comprender cuántas clases de cerveza existen en la actualidad, cómo se pueden organizar y cómo su nombre puede darte algunas pistas sobre su tipo y sus propiedades.
Índice de contenido:
Los principales tipos de cerveza que puedes encontrarte
Una manera sencilla de distinguir entre cervezas es agruparlas en cuatro grandes grupos, atendiendo a su tipo de fermentación. Es decir, a la manera en que el líquido original, llamado mosto, pasa a ser la cerveza propiamente dicha. Este proceso tiene esas cuatro variantes (fermentación baja, alta, espontánea y mixta), y en todas ellas entran en juego las levaduras o hongos que hacen la transformación de azúcares en alcohol.
Baja fermentación
La llamada cerveza lager se distingue por tener el proceso de fermentado en la parte inferior y a bajas temperaturas. Suele ser el tipo de cerveza más común en los supermercados, así como el más consumido a nivel global. De hecho, es muy probable que la típica caña que puedas pedir en cualquier bar de tu barrio corresponda a algún subestilo de esta familia.
Por ejemplo, la típica Estrella Galicia es un claro representante de esta superfamilia. En el extranjero y alrededor del mundo, las marcas de cerveza especializadas en este estilo también son muy habituales. Y, de hecho, muchas de ellas tienen un alcance internacional, como la mexicana Corona.
Alta fermentación
En contraposición a la familia anterior, la cerveza ale se caracteriza por tener su fermentación en la parte superior y a temperaturas más altas. Son más conocidas por su capacidad de experimentación, así que es habitual verlas en bares especializados como cervecerías y pubs. Por este motivo, además, tiene muchas más ramificaciones en cuanto a subfamilias y variantes se refiere, creando un arbol genealógico bastante complejo.
Este método se conoce desde la antiguedad, con cierto boom en la Edad Media. Así, en la familia podemos encontrarnos estilos con una solera de varios siglos, como los que podrás encontrar bajo el sello de la cerveza trapense. O con marcas tan legendarias como Leffe, originaria del siglo XII.
La fermentación espontánea
Al contrario que las anteriores donde la introducción de las levaduras estaba muy controlada en puntos clave del proceso, en este tipo de fermentación se deja el mosto al aire, para que los microorganismos presentes en el ambiente hagan su "magia". Por este motivo, suelen ser productos de carácter ácido y cuentan con algunas ramas principales como:
- Lambic (o cervezas lámbicas). Se producen en exclusiva en la región belga del valle del Zenne, utilizando levaduras silvestres que pueden necesitar de varios años para conseguir un resultado óptimo.
- Faro. En realidad tiene su origen en la cerveza Lambic, pero se endulza con azúcares o jarabes para lograr una bebida más dulce y accesible.
La fermentación mixta
En este género pueden englobarse aquellas que utilizan métodos mixtos para su elaboración. Es decir, aquellas que se sirven de distintos tipos de microorganismos para fermentar la cerveza. Por un lado, se genera una primera fermentación convencional (alta o baja) en un proceso controlado, para después pasar a una segunda fase donde se introducen levaduras y bacterias silvestres.
En esta segunda fase, el producto sigue fermentando los azúcares más complejos, mientras que se almacena en barricas o tanques por meses o incluso años. A mayor tiempo, se crean sabores y notas únicas, así que suelen ser cervezas con muchos matices.
Palabras que definen estilos
Otra práctica común para referirnos a un tipo de cerveza concreto es utilizar determinadas palabras. Por ejemplo, nos referimos a un conjunto propio cuando hablamos de:
- Sour. Es un género amplio, que puede englobar cualquier cerveza de corte ácido. De manera habitual, existe una fermentación espontánea, pero puede combinarse con un proceso mixto con la introducción controlada de las levaduras. Así, podría considerarse un superconjunto que incluye a las Lambic, si bien algunas organizaciones le dan a esta última una entidad propia debido a sus características tan particulares.
- Weissbier. Pertenece al grupo de las altas fermentaciones, pero define un estilo concreto que, a su vez, engloba varias variantes. Es la cerveza de trigo alemana, que se ha expandido mucho más de sus fronteras contando con cierto público en España. Paulaner es uno de los grandes representantes, pero también hay espacio para producciones locales.
Por otro lado, también se usan otras palabras que, sin hacer referencia a una clasificación particular, nos indican otros paramétros como su graduación, su color, detalles de su maduración...
Cervezas según su color
En general, el color es un criterio bastante utilizado a la hora de poner nombre a una cerveza. Es habitual que vaya acompañado de otras palabras, como la cerveza IPA, cuyo nombre hace mención al color pálido, a su tipo de fermentación y al por qué de su origen.
Otras veces nos encontramos nombres más genéricos, como Irish Red, o Brown Ale. Y en otras ocasiones se hace referencia a su color con una palabra más abierta, como Dark (oscura) o Blonde (rubia).
Al igual que con otras palabras que modifican o añaden información sobre la cerveza, te las podrás encontrar asociadas a estilos muy diferentes entre sí.
Cervezas según su graduación
En muchos casos, el nombre también enfatiza la graduación alcohólica de la cerveza. Por ejemplo, las nombradas como imperial, double o triple suelen tener una gran volumen de alcohol. Por contra, las que llevan un session en su presentación son más ligeras y por tanto suelen estar por debajo de los estándares normales del estilo original.
Aunque los conceptos de light y strong hacen referencia al cuerpo de la cerveza, también se relacionan con la graduación. Así, una cerveza light siempre va a tener una baja graduación, mientras que de una strong puedes esperar un buen volumen alcohólico.
Cervezas según su nacionalidad
A menudo, además, el país de origen es significativo de un estilo concreto. Por ejemplo, si bien la Pilsener es originaria de la República Checa, podrás tener como alternativa, entre otras, la versión alemana llamada German Pils.
La nacionalidad, no obstante, también puede en muchos casos considerarse un criterio clasificatorio más amplio. Puesto que cada país tiene sus costumbres, sus gustos, su mercado... podemos hablar de conjuntos particulares atendiendo al lugar de origen, como la cerveza alemana.
Otro gran ejemplo es la cerveza belga, que puede englobar varias clases muy características, como las que podrás encontrar en el catálogo cervecero de Chimay.
En este sentido, muchos otros países no tienen una tradición que haya dado lugar a tipos propiamente dichos, pero sí han adaptando estilos europeos a los gustos particulares de su mercado.
Por ejemplo, las rubias de la cerveza japonesa, como la famosa e internacional Asahi, son más secas y menos lupuladas que sus parientes europeas.
Otros ejemplos de estas adaptaciones se pueden ver en otros países, como:
- La cerveza italiana, que aplica los ingredientes de su extensa viticultura para crear nuevas interpretaciones de los estilos clásicos propios del centro de Europa.
- La cerveza mexicana, que llegó desde tierras europeas para hacer un mestizaje entre sus técnicas de elaboración y la gastronomía local.
Otros detalles para definir estilos de cerveza
Los criterios anteriores son muy habituales, pero también existen otros modificadores que nos indican otros detalles sobre el producto. Por ejemplo:
- Las barrel-aged se "envejecen" en barriles de madera como si fuesen vino o destilados, en los mismos recipientes donde antes se alojaron tales bebidas.
Con todas estas "reglas" de nomenclatura, se pueden hacer varias combinaciones para definir subestilos muy concretos, que van compartiendo características entre sus iguales pero que con esa última referencia hacen alusión a ciertos matices diferenciadores.
Estas clasificaciones son muy útiles para "encajar" el producto y hacerte una idea de lo que vas a tomar. Por supuesto, luego cada creación tendrá sus propias notas y matices, pero si vas a probar una Imperial Stout Barrel Aged, ya tendrás muchas pistas sobre las particularidades que te vas a encontrar en ella.
¿Cómo dar con tu estilo de cerveza favorito?
Si has comenzado a explorar clases cerveceras, o si aún no saber por dónde empezar, te damos algunos consejos para dar con tu categoría favorita.
- Comienza por lo sencillo. Coge los grandes grupos y escoge cuál te gusta más. A partir de ahí podrás ir bajando en el mapa hasta tener una clase favorita muy concreta.
- Prueba variantes. Como todo en la vida, si sólo pruebas una cosa, no sabrás si la otra te gusta más o no. Esto va de experimentar, tanto creadores como consumidores. Prueba para poder tener una opinión más allá de lo que puedas leer o puedan comentarte.
- Eventos, catas y ferias. Cualquier evento es un buen espacio para probar sabores nuevos. Las cerveceras traen sus novedades, sus superventas, sus experimentos... Tendrás ocasión de catar muchas cervezas, de apuntarte su nombre para buscarlas más tarde...
- En la variedad está el gusto. Es posible que no puedas quedarte sólo con una variedad favorita. Incluso que te puedan gustar opciones muy diferentes entre sí. O que te gusten todas. ¡Son tus gustos!
Conclusión
El mercado es realmente extenso, con una gran variedad de estilos y subtipos que no deja de crecer, debido a que los productores suelen innovar y proponernos creaciones nuevas de manera recurrente.
El Barcelona Beer Festival distingue hasta 91 estilos de cerveza principales, pero otras entidades cuentan más de 200. ¡Imagínate toda esa variedad!
Y aunque la clasificación exacta puede variar entre organismos, teniendo clara una pequeña serie de conceptos puedes desenvolverte muy bien para conocer de qué va cada propuesta que llegue a tu paladar.
Además, siempre te quedará este sitio web para seguir descubriendo nuevos tipos de cerveza ;)