
La cerveza Franziskaner
Si piensas en la combinación de palabras cerveza de trigo alemana, seguro que te viene a la mente una Franziskaner.
La Franziskaner es una cerveza alemana con una gran tradición, unas botellas bien reconocibles... ¿y qué más?
Índice de contenido:
La historia de la cerveza Franziskaner
El origen de la marca Franziskaner se remonta al siglo XIV, en la actual Alemania. Su nombre proviene de un monasterio franciscano que estaba ubicado cerca de la cervecería original de Múnich. La primera referencia documentada de la cervecera aparece en 1363, cuando el maestro cervecero Seidel Vater fundó la cervecera como tal.
A lo largo de los siglos, la marca fue evolucionando y, en el siglo XIX, se convirtió en una de las cerveceras más importantes de Baviera. En 1922, Franziskaner se fusionó con Spaten-Brauerei, otra histórica cervecera muniquesa, consolidando su reputación y expandiendo su alcance internacional. En la actualidad, forma parte del gigantesco grupo AB InBev y sigue siendo reconocida a nivel global por su cerveza de trigo basada en sus conceptos tradicionales.
La cerveza Franziskaner Hefe-Weissbier
En el súper o en el pub, es posible que te hayas encontrado con algunas variedades de Franziskaner, puesto que la empresa cuenta con varias líneas de producción, todas enmarcadas en la gran familia de la cerveza Ale.
No obstante, cuando hablamos en general sobre la Franziskaner, solemos referirnos a la variedad más típica y consumida, llamada Hefe-Weissbier. Se encaja dentro de los tipos de cerveza que se elaboran con trigo, muy habituales en la zona bávara.
Notas de cata
La Franziskaner Hefe-Weissbier tiene un color dorado, con una espuma blanca abundante y cremosa. El trigo, por supuesto, está presente en el aroma, pero también podrás encontrar notas de plátano maduro y un ligero toque especiado a clavo.
Debido a su moderada graduación alcohólica (5%), te ofrecerá un sabor suave y refrescante, con un equilibrio entre dulzor maltoso y ligera acidez. Al final, tendrás matices afrutados y cremosos, dejando en boca un sabor particular.
En el etiquetado verás que tiene un tercer apellido, Naturtrüb, que hace referencia a su naturalidad, en el sentido de que se embotella directamente después del proceso de fermentación. Puesto que se trata de una cerveza sin filtrar, notarás cierto tono turbio, con partículas de levadura y restos de lúpulo en suspensión.
Propuestas para un maridaje perfecto
Aunque esta Franziskaner puede pegar con una gran variedad de comidas, te proponemos hacer una cata completa con sabor alemán. Por ejemplo:
- Las salchichas bávaras serán el complemento más perfecto y puramente germano. Como sugerencia especial, apostaríamos por un perrito de una Weisswurst con mostaza dulce.
- Unas tostadas quesos suaves también irá muy bien a la cata. Aunque Alemania no tiene la fama quesera de Francia o Suiza, produce buena parte del total europeo, así que puedes probar con un Butterkäse (queso de mantequilla) o un Quark. Ambas son producciones típicas alemanas, pero si te cuesta encontrarlas, puedes hacer una combinacón franco-alemana, con un queso Brie o un Camembert.
- En el apartado de postres, un Strudel de manzana podrá ser un broche de oro para el maridaje.
Además, ¿sabías que...?
- Tiene una versión sin alcohol (menor al 0.5% de graduación), que podrás encontrar como Franziskaner Alcoholfrei (Pack 12 botellas de 50 cl) en Amazon.
- Buscando un poco más, puedes dar con una versión filtrada llamada Kristallklar. ¡Para que no te falten opciones con una misma base!
Cervezas alternativas
Si ya has catado la Franziskaner Hefe-Weissbier y te gustaría probar alternativas en el mismo rango, te sugerimos algunas propuestas similares:
- La Paulaner te dará una sensación menos especiada / afrutada, pues ofrece un sabor más equilibrado o suave, con un perfil un poquito más maltoso. Por ello, quizás la encuentres más fácil de beber o que "entre" más sola.
- La Erdinger es muy similar a la anterior, de tal manera que tampoco la notarás tan frutal o especiada. Pero también es otro de los grandes clásicos alemanes en el campo de las de trigo, y de igual modo que las anteriores no es difícil de encontrar en España.
- La Weihenstephaner Hefeweissbier es un pelín más refinada, con una carbonatación más suave y un perfil de levadura más limpio. También tiene notas de plátano y clavo, pero te dejará una sensación en boca más sedosa y menos dulzona.
- La Schneider Weisse Original (TAP7) es más intensa, con un carácter maltoso más pronunciado, toques de caramelo y un final aún más especiado. Por ello, es una cerveza más robusta y con mayor profundidad de sabor, siendo una opción estupenda si deseases explorar matices más complejos en cada sorbo.
Y si nos vamos al segmento artesano y español sin salirnos del mismo planteamiento, te podemos recomendar:
- La Naparbier Weißbier, procedente de Navarra. Es más fresca y cítrica, con un toque especiado más marcado y un cuerpo ligeramente más ligero. Su carbonatación es más viva, lo que la hace más refrescante e ideal si buscas una versión más moderna y vibrante.
- La Dougall’s Trigo, fabricada en Cantabria. Aquí tendrás una alternativa artesana más suave, con un perfil de trigo cremoso y un amargor un poco más presente que en la Franziskaner. Destaca por sus notas frutales más naturales y una fermentación limpia que la hace muy fácil de beber sin perder autenticidad.
Otras cervezas de Franziskaner
Además de su cerveza principal, merece la pena dar una vuelta por su catálogo, donde podrás encontrar otras especialidades muy suculentas. Tipos diferentes que comparten la misma esencia, donde disfrutar de sus propias características y matices. ¡Así que vamos a ello!
Franziskaner Dunkel

De subestilo Dunkelweizen, es también una cerveza de trigo, pero de color ámbar oscuro. Tiene una espuma densa y un olor que te ofrecerá matices de caramelo. También comparte cierto aroma con la versión clásica, con notas de plátano maduro y especias. Su sabor, en cambio, será más robusto y maltoso, debido a su carácter tostado, con un final en boca un poquito dulce.
Tiene una graduación también moderada (5%), maridando muy bien con carnes asadas, estofados y quesos curados. Por ejemplo:
- Con sabor alemán, el Schäufele 🇩🇪. Consiste en una paleta de cerdo asada al estilo bávaro, cocinada lentamente para obtener una piel crujiente. Se suele acompañar de bolas de patata y chucrut (tiras de codillo de cerdo), pero también puedes hacer un mestizaje con patatas fritas.
- Tirando hacia un plato español, carrilleras de cerdo ibérico estofadas al Pedro Ximénez 🇪🇸. Un guiso meloso, a base de cebolla, zanahoria, hierbas aromáticas y reducción de vino Pedro Ximénez.
Ambos platos crearán una combinación perfecta con la Franziskaner Dunkel, resaltando su perfil maltoso y especiado sin que la cerveza pierda su protagonismo. A partir de estas ideas, ¡puedes probar otras combinaciones para disfrutarla al máximo si la acompañas de comida!
Formatos de compra
Franziskaner Dunkel - Botella de vidrio de 50 cl | Ver en Amazon |
Franziskaner Royal
De variedad Weizenbock, o cerveza de trigo fuerte, tiene un color ámbar profundo y una espuma cremosa. Si bien encontrarás mucho parecido con la versión original, podrás distinguir un sabor más intenso, con unas notas más marcadas. Mayor cuerpo y mayor graduación alcohólica, llegando a 6% por volumen.
Debido a este perfil más potente, es ideal para acompañar carnes rojas, platos especiados y quesos fuertes.